Los recursos estilísticos , son procedimientos que usa el autor para cambiar o alterar las distintas formas para diseñar mejor sus textos y darles mejor expresividad. Recursos fónicos Los recursos fónicos consisten en jugar con el sonido de las palabras, así destacando su originalidad. Como consecuencia dentro de este método encontramos: La aliteración: Es la repetición de sonidos parecidos en un mismo texto Tres tristes tigres La onomatopeya: Es la simulación de un sonido con gran expresividad, se hace para jugar con la imaginación Boom, sonó con un gran resplandor La paronomasia : Consiste en usar palabras con el mismo sonido pero distinto significado, esto hace que pierda algunas veces su significado Ese acto necesita de un apto Los Recursos gramaticales o morfosintácticos Los recursos gramaticales como ya explicamos son procedimientos con los que se queremos captar la atención del lector. Dichos procedimientos son diversos, desde la eliminación o modi...
Humberto Fierro Hijo de una familia pudiente conformada por el Sr. Enrique Fierro Rosero y de la Sra. Amalia Jarrín Zapata. Adquirió esmerada educación en las propiedades de sus padres, en Quito y Miraflores en Cayambe, desde adolescente dedicó mucho tiempo a la lectura de sus autores y poetas favoritos. En la cual destacaban lecturas filosóficas y científicas, y sobre todo de los poetas franceses simbolistas y parnasianos. Perteneció a la generación modernista e hizo gran amistad con Arturo Borja, Ernesto Noboa, y el grupo de poetas al que el escritor Raúl Andrade calificó como la «Generación Decapitada». Sus principales obras, en las que se puede apreciar claramente la pureza de su lenguaje, unas veces sencillo, otras retorcido y rebuscado, introvertido y modesto, están reunidas en sus dos poemarios «El Laúd en el Valle» y «La Velada Palatina», que incluyen, entre otros, sus poemas «Tu Cabellera», «Los Niños», «Hojas Secas», «Romance de Cacería», «A Clori», etc. de una sensibili...
Arturo Borja Sus padres fueron el Dr. Luis Felipe Borja Pérez, y Carmen Amelia Pérez Chiriboga, ambos quiteños descendientes de la aristocracia europea. Fue el décimo tercer hijo de una larga familia de dieciséis hermanos. Su niñez tranquila pero no feliz debido al carácter obsesivo de su padre, quien usaba férrea disciplina, que convirtió al joven Arturo en un ser muy especial, proclive a sufrir depresiones, que casi siempre constituyen el camino más directo al suicidio. Entre los 14 y 15 años de edad viajó a París para curarse de una lesión sufrida en un ojo. Allí aprovechó para seguir un curso de Literatura, y establecer contacto con los “Poetas Malditos” Baudelaire, Verlaine, Samain y Mallarmé, de quienes aprendió a captar toda la expresión de la poesía de esa época vibrante y melancólica. Aprovechó este viaje para seguir con avidez el curso de la literatura en Francia, que a principios de siglo era rica y abundante. Regresó a Quito cargado de ideas y libros, con el sent...
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